Génesis: Un Código de Creación, No un Relato Literal.
La palabra Génesis significa inicio u origen. En el estudio del Diseño Humano Consciente, afirmamos que este primer libro no es una historia cronológica, sino un código de símbolos que revela la estructura inicial de la conciencia humana y su propósito fundamental.
El Génesis ofrece el diseño original del Ser, manifestado a través de Símbolos y Arquetipos universales.
La Ley de Gobierno se establece desde el inicio: el ser humano fue planificado, diseñado y ejecutado con la función primordial de ejercer un gobierno sobre su propia realidad, utilizando la emoción como fuerza creativa. Las referencias bíblicas aluden a esta estructuración:
Génesis 1:26 – «Hagamos al hombre a nuestra imagen… y gobierne…»
La Costilla: La Diferencia entre Sexo Biológico y Arquetipo Femenino.
El pasaje de la costilla (Génesis 2:21-22) revela la configuración energética del Ser para ejercer su gobierno, haciendo una distinción fundamental entre el sexo biológico y el arquetipo.
Mientras que Génesis 1:27 habla de «Hembra» (el sexo biológico), el pasaje de la costilla habla de la «Mujer» (la Parte Femenina o el Arquetipo Femenino). Este arquetipo es la energía intrínseca de la Vitalidad y la Creación que reside tanto en hombres como en mujeres.
La costilla, ese hueso flexible y sensible que protege el Corazón y los Pulmones, es la representación de esta Parte Femenina. Es nuestra parte más sensible y, por ende, la que se encarga de proteger y guardar nuestra vitalidad y nuestra vida misma.
El hombre (Energía Masculina: Estructura, Fuerza, Límite) siente una necesidad intrínseca de proteger a la mujer (la Energía Femenina: Vitalidad, Creación, Emoción). Al proteger la vitalidad de la mujer, el hombre protege el centro de su propia alma. La Ley de la Complementariedad establece que el Masculino provee la estructura y la base; el Femenino se encarga de crear, organizar y nutrir dentro de esa fuerza y estructura.
La Serpiente: El Cuestionador Externo y el Origen del Ego Físico.
La serpiente (Génesis 3:1) es un cuestionador que opera bajo la Ley de la Dualidad, inyectando la duda en la conciencia de Unidad. La razón de la expulsión del Paraíso no fue el acto de comer, sino la consecuencia de la dualidad. Dios dijo: «no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre.» (Génesis 3:22). La estructura de la dualidad no podía ser eterna. Fuimos sacados para iniciar el camino consciente de regreso a casa (la Coherencia).
La maldición a la serpiente (Génesis 3:14) establece el dominio de la frecuencia baja en la Tierra:
- «Sobre tu pecho te arrastrarás»: Significa el dominio por los sentimientos y emociones.
- «Polvo comerás»: Se refiere a la necesidad de enfocar y medir todo por lo físico, material y contable.
El Código del Fruto: La Fórmula para la Venta Consciente.
El fruto comido por la mujer toca las tres dimensiones del Ser (Génesis 3:6), revelando un código maestro para la manifestación y la comercialización.
El fruto fue:
- «Bueno para comer»: Toca el Cuerpo (Físico). Esto requiere que el producto sea útil y tangible, ofreciendo resultados prácticos.
- «Agradable a los ojos»: Toca el Alma (Mente/Emoción). Esto exige que la publicidad, proyección y presentación sean estéticas, generando deseo y aspiración.
- «Codiciable para alcanzar la sabiduría»: Toca el Espíritu (Conocimiento). Esto significa que debe prometer la transformación profunda y el valor intrínseco del crecimiento.
Para asegurar el éxito, la Estructura debe proteger la Vitalidad y siempre presentarse al público tocando estos tres puntos fundamentales.