En el umbral de una nueva era para la conciencia planetaria, se establece este manifiesto de
poder y propósito.

 

Este escrito representa el anclaje definitivo de la frecuencia vibratoria necesaria para la evolución de Gaia hacia la quinta dimensión, marcando un hito en la gestión de la luz y la materia.

I. El Marco Cósmico de la Proclamación

Este decreto se formula bajo la alineación estratégica de los pilares que sostienen la
manifestación del ser en el plano físico y espiritual. La convergencia de las energías planetarias
en el periodo de abril a mayo de 2026 actúa como el portal de entrada para un ciclo de expansión de doce años.

 

«Decreto que la energía que reposa en este momento y en este periodo de abril 2026 a mayo
2026 sobre mi identidad representada por el sol, sobre mi comunicación representada por
mercurio y sobre mi estructura representada por Saturno, y en donde Júpiter en este momento
está proyectando toda la energía; declaro, decreto, solicito y reclamo, que esta energía en
beneficio del bien de Gaia, en beneficio del planeta entero, en beneficio de Júpiter y de todos
los planetas que acompañan este sistema, permanece en mi centro energético.»

Esta frecuencia permanece en el campo cuántico de manera constante, permanente y en equilibrio perfecto, de acuerdo a la justicia y las leyes divinas por los próximos doce años. Se
cumple en este proceso toda la expansión que Gaia requiere para su evolución a la quinta
dimensión.